Emprendo ahora un nuevo rumbo en mi blog. Los monólogos y soliloquios escritos. Y para comenzar, nada mejor que eso que a todos nos sorprende cuando comenzamos a ser padres: LAS TOALLITAS HÚMEDAS.
Resulta que cuando uno se hace padre, o lo hacen, descubre algo sorprendente, algo que uno no llega a entender como ha podido vivir hasta entonces sin su presencia vital. Aquellos que no sois padres aún, no entenderéis esto todavía, pero el resto, estoy seguro de que estará de acuerdo conmigo.
Antiguamente, cuando un niño nacía, se decía que venía con un pan debajo del brazo. Pero eso no es cierto ya. Ahora los niños vienen con un paquete de toallitas húmedas debajo del brazo.
Desde que nace, desde el primer día, el bebé comienza a usarlas, bueno, mejor dicho, comienza a hacer que las usemos para su higiene. Les limpiamos el culete con ellas, las manitas, cuando vomita las usamos sobre la ropa, etc.
Entonces es cuando ese elemento nuevo para los progenitores, comienza a convertirse en algo imprescindible en nuestras vidas. Todas las madres o padres llevan un paquete de toallitas encima. Si sales de casa sin él, tienes que ir a la farmacia o supermercado más cercano a por uno, porque estás seguro que vas a necesitarlo. Los hay en varios formatos: los de tener en casa “de a kilo”, los de viaje “más pequeños”…
Ese nuevo descubrimiento, nos hace plantearnos como pudimos vivir antes sin él. No solo lo utilizamos sobre los bebés, sino sobre cualquier cosa que sea susceptible de ser limpiada; si nos hemos salpicado con algo… toallitas; que tenemos las manos sucias… toallitas; que la mesa del salón se ha ensuciado… toallitas.
Valen para todo, es increíble como funcionan.
Pero claro, no todas son iguales. Están las “buenas”, las caras, que son las que se usan al principio siempre… todo por el bebé. Luego te das cuenta que esas van genial para el culete, no irritan, van muy bien… pero piensas… para las manos, no hace falta tanta delicadeza, y tal como está la vida y el abusivo uso que hacemos de ellas, mejor tener también de las otras para usos que requieren menor calidad de la higiene. Entonces compras de las otras, y llevas encima de las buenas y de las otras (no diré “malas”).
Pero claro, la diferencia de precio la mayoría de las veces tiene su porqué. Cuando estás acabando el paquete de “las otras”, te das cuenta de que la humedad de las toallitas de la parte superior del paquete, ha pasado a la parte inferior. Ocurre que todas las de abajo están, no húmedas, sino totalmente empapadas. Tanto que es necesario escurrirlas antes de usarlas, y al terminar el paquete, incluso tienes que vaciar en el baño los restos de ese líquido que ha quedado en el fondo, porque si lo tiras directamente, es como si pusieras la bolsa de basura debajo del grifo del agua y al final terminará chorreando toda la casa cuando la bajes al contenedor.
Pero sigues comprándolas, porque total, para limpiarle las manos al niño después de comerse la bolsa de gusanitos con ketchup….
Además, las toallitas hacen piña entre ellas. Unas te llevan a otras. Después descubres que existen que pueden tirarse al inodoro sin atascarlo, como ocurriría con las otras. Y comienzas a comprarlas y usarlas. ¿Donde queda aquel estupendo papel higiénico del elefante, aquel marrón tan delicado y fino? Yo siempre pensé que uno de los negocios seguros en esta vida era el de fabricante de papel higiénico, nunca dejaría de usarse. Ahora ya no lo tengo tan claro.
Pues después de estas, descubres que existen las toallitas para limpiar los cristales de las gafas, y otras para la grasa de la cocina, otra que deja el salpicadero del coche como nuevo, y seguro que muchas más que aún desconozco, pero que tarde o temprano terminaré descubriendo.
Propongo algo a los fabricantes de estas cosas. ¿Podrían fabricar toallitas para quitar la mala leche?¿o para limpiar la pobreza del mundo? ¿podrían inventar las toallitas que permita quitar la tristeza? Seguro que pronto tendremos de estas en el mercado.
Nota: pido disculpas por el monólogo a todos aquellos que lo lean.
Continuará….
Antes, que el papel "elefante" se utilizaba, el de periodico, que tenia como consecuencia, que unos culos, fueran mas ilustrados que otros, segun emplearas el ABC, o El Caso.
ResponderEliminarLa calidad de la tinta, tambien tenia su importancia, su rastro era distinto.
El "elefante", trajo mas higiene para el "culo", pero erea menos "culto"